sábado, 23 de julio de 2022

Employer branding: ¿cómo puede tu marca inmobiliaria atraer el mejor talento?



Es una de las grandes preocupaciones de muchos gerentes de empresas inmobiliarias. No encuentran al personal adecuado para conseguir sus objetivos y, sobre todo, no siempre consiguen atraer el talento que necesitan para poder funcionar mejor a la hora de alcanzar sus metas. Por ello, hoy os hablaremos de employer branding o marca empleadora.

Employer branding no es otra cosa que la imagen que tiene una organización como marca para la atracción y fidelización del talento. En otras palabras, la imagen que tiene tu compañía no solo hacia tus clientes, sino también hacia tus propios empleados y, sobre todo, la imagen que perciben tus posibles candidatos.

¿Cuáles son los puntos básicos a tener en cuenta para atraer el talento?

Conoce a tus candidatos ideales

Es muy importante que sepas cómo es tu candidato ideal, qué características debe tener, qué estudios, sus inquietudes, dónde busca trabajo, etc. Conocer cómo es el candidato ideal, dónde lo puedes localizar y qué propuesta de valor necesita para incorporarse en una nueva empresa supone el éxito de tu proceso de selección o, dicho de otra manera, de tu proceso de seducción. Lo primero que debes hacer es crear una candidate persona. ¡Manos a la obra con ello!
 
Cuida tu imagen de marca

Usa las redes sociales, organiza eventos aunque sean online, webinars de algún tema interesante o con alguien que esté vinculado a tu marca, ten presencia en los medios…

Crea ofertas de empleo atractivas y acordes con tu talento

Si tienes claro cuál es tu candidato ideal, podrás construir ofertas atractivas y acorde con el perfil que estás buscando. Adapta el lenguaje a la posición. No es lo mismo buscar un perfil senior que junior, de modo que no debes comunicarte con ellos de igual modo. Ten en cuenta también el talante de tu empresa y adáptalo a la oferta.

Todo esto te ayudará a captar talento, pero ¿cómo empezar a desarrollar la estrategia adecuada para conseguir un buen employer branding?

1. Muestra una imagen real de tu empresa

Es fundamental que compartas la imagen real de la empresa y que todo lo que muestres a tu alrededor sea real. También es importante que adaptes tu imagen al sector al que te diriges. Puedes mostrar una imagen más dinámica e innovadora si quieres dirigirte al sector tecnológico o una imagen mucho más seria si lo que quieres es captar perfiles legales, por ejemplo.

2. ¿Sabes lo que quiere el talento que buscas?

Debes conocer a tu candidato ideal, al perfil que realmente necesitas para poder crear una propuesta de valor y poder “enamorarle”.

3. Tus empleados son tus mejores aliados

Deja que sean tus empleados los que expliquen los beneficios de trabajar en tu empresa, cómo es tu cultura, que puedan mostrar que viven los valores de la compañía. Puedes crear vídeos con varios testimonios que expliquen todo esto.

4. Utiliza las redes sociales

Es el canal ideal para mostrar los valores de tu empresa. Aprovéchalas para captar el talento que necesitas. Es muy importante que las gestiones correctamente para que puedas aprovecharlas para captar talento. Piensa que muchos de los candidatos que buscas están en redes sociales activamente, por lo que posicionarte en redes es una muy buena manera de poder captar todo ese potencial. Incluso podéis utilizar la opción de compartir vuestras ofertas en Infojobs en redes sociales para que tengan aún más difusión.

Además, fomentando el uso de redes sociales en tu empresa, obtendrás un escaparate en el que poder mostrar, por ejemplo, el buen ambiente que hay en tu empresa.

5. Involucra a toda la empresa

No solo el departamento de Recursos Humanos debe involucrarse en la construcción del employer branding. Debes involucrar a tus empleados. ¿Quién mejor que ellos va a poder hablar de tu empresa?

Esperamos que estos pequeños consejos te ayuden a conseguir el talento que estás buscando para mejorar tu empresa inmobiliaria. ¡Adelante!


Javier Carrero de la Roja
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Por gentileza de:

viernes, 22 de julio de 2022

CUÁL ES EL RIESGO QUE ASUME EL EMPRESARIO PYME AL NO PENSAR EN SU SUCESIÓN




Últimamente, el tema de planificar la sucesión se ha vuelto recurrente, por un lado desde la óptica empresaria, pero también desde lo privado, pensar cómo ordenar, estructurar, y planificar la distribución de los bienes cuando aún se está en vida, es algo de enorme sabiduría con impacto en el ámbito económico, fiscal y de las relaciones familiares.

Es bien sabido, y las estadísticas también lo sustentan, que muchas PYMES al enfrentar la muerte de los socios fundadores logran sobrevivir una única generación, pero luego y como consecuencia de la falta de previsión sucesoria, se estancan, surgen enfrentamientos entre los distintos grupos familiares, diferencias irreconciliables que terminan impidiendo la continuidad de la mismas.

En la práctica, y sobre todo en las PYMES, al aparecer los herederos, suelen comenzar los conflictos en los órganos societarios, primero respecto a la selección de los miembros del directorio que son quienes toman las decisiones respecto a la administración de la sociedad y tienen su representación legal.

Luego también se suscitan todo tipo de conflictos en torno a la remuneración del directorio, al manejo de la caja y a la política de dividendos, etc.

Un problema recurrente

Una cuestión bastante común, a nivel societario, es celebrar la asamblea luego de la desaparición de un socio del modo usual, que normalmente contaba con la presencia y voto unánime de todos los accionistas, las “asambleas unánimes” no implican la obligación de publicar edictos para convocarlas, sin tener presente que un desacuerdo causado por desavenencias entre los nuevos socios causa que todo lo aprobado pueda ser impugnado judicialmente, generando graves consecuencias para el negocio.

Obviamente al aparecer todos estos focos de conflicto, se necesitará el asesoramiento de abogados y contadores externos a la PYME, lo que implica grandes costos.

Cuando se llega a ese punto, la relación entre socios esta por lo general rota, y se tejen alianzas y estrategias, entre abogados, para complicar o impedir el funcionamiento, incomodándose unos a otros, se ha llegado en algunos casos a denunciar penalmente al Directorio por cuestiones fiscales, lo cual implico allanamiento, y secuestro de los equipos informáticos de toda la empresa, además de ser allanados los domicilios de los directores y sus asesores.

Queda claro que en ese punto el aprovechamiento de oportunidades de negocios, continuidad y eficiencia de la sociedad se entorpece, o directamente se anula.

El conflicto entre herederos puede darse entre ellos, o con otros socios, pero los inconvenientes generados son tan graves que muchas veces terminan con la vida del ente, entre las consecuencias más frecuentes, encontramos las siguientes:
  • Ralentización o paralización de decisiones empresarias por desacuerdo de socios, que puede llevar al incumplimiento de obligaciones de la sociedad.
  • Pérdida de confianza entre los socios, esto se exacerba en quienes están más lejos de la gestión, aparición de escribanos, y abogados en las Asambleas
  • Pérdida de rentabilidad y oportunidades de negocios
  • Intranquilidad entre el personal, clientes y proveedores de la compañía
  • Intento de imponer familiares en puestos clave
  • Deterioro y destrucción de las relaciones familiares
  • Cierre de la compañía
  • Pagos de honorarios a abogados por asesoramiento ante el conflicto societario y por sucesión, que suele ser un porcentaje del haber sucesorio
  • Posibles extorsiones y denuncias, impugnación de asambleas
  • Consecuencias tributarias no deseadas en impuesto a las ganancias, IVA, o impuesto a la transmisión gratuita de bienes en la Provincia de Buenos Aires.
  • Incontables tramites y demoras para poder disponer de los activos por parte del heredero
  • Pagos de indemnizaciones al personal, que por lo general consumen gran parte de los activos de la compañía
Claro está, es difícil para el fundador, tener la frialdad de pensar en el retiro, en la posibilidad de la muerte, e incluso más incómodo resulta aún para un heredero plantear la necesidad de que estos temas sean considerados con tiempo y organización, sin parecer más interesado por los bienes materiales que por la vida de sus padres.

Análisis de situación

Una persona previsora, que analice los distintos escenarios que pueden ocurrir pos-mortem, puede diseñar medidas, acciones y ordenamientos para proteger a los suyos, y de ese modo hacer en forma oportuna una reestructuración de activos eficiente desde la óptica fiscal, societaria y de la salud de las relaciones familiares.

Hoy existen variadas herramientas jurídicas desde donaciones con reserva de usufructo (en sus diferentes variantes), testamentos, reformas estatutarias en las sociedades, emisión de distintos tipos de acciones, acuerdos de accionistas, protocolos familiares, estructuración de la tenencia accionaria mediante holdings o fideicomisos, creación de fideicomisos a efectos de proteger a determinado familiar vulnerable, fideicomisos testamentarios, la constitución de trusts o fundaciones de fines privados en el exterior, también hay varios artículos del código civil y comercial de la nación que introdujo la novedad relativa al pacto sobre herencia futura que recaiga sobre una explotación productiva o participaciones societarias, en miras a procurar su conservación y evitar futuros conflictos.

En nuestra experiencia, la inexistencia de planificación en algunos casos, ha terminado con la sociedad, y ha consumido entre el 40 y el 80% del haber sucesorio, entre indemnizaciones, honorarios de abogados, costos impositivos, además de dejar una familia con amargas divisiones y enemistades profundas.

Estructurar la sucesión es algo que deben encararse a tiempo, una de las pocas certezas con la que contamos es que un día moriremos, así sea mañana o dentro de cuarenta años, dejar ordenada la transmisión de los bienes, es absolutamente necesario, y hacerlo con tiempo, tranquilidad, y gozando de buena salud nos garantiza la posibilidad de optimizar el resultado.

Mariano Ghirardotti (Argentina)

El autor es socio de Ghirardotti & Ghirardotti Consultores Tributarios.

Fuente https://www.a24.com/pymes/cual-es-el-riesgo-que-asume-el-empresario-pyme-al-no-pensar-su-sucesion-n1022768 
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Lectura relacionada: https://pedrorubiodominguez.blogspot.com/2021/03/carta-un-empresario.html 


sábado, 9 de julio de 2022

¿Trabajamos la cultura de la empresa?


Uno de los temas peor tratados por las empresas, cuando no directamente sin abordar, ha sido y es el desafío de la construcción de una cultura sólida que se concrete realmente en conductas, decisiones y actitudes que pongan en práctica las personas que la integran en sus interacciones internas y externas. Y eso a pesar del impacto indudable que se reconoce a la cultura corporativa en términos de diferenciación competitiva, atracción, retención y compromiso de los profesionales.

Las empresas no existen sino como una comunidad viva de personas que toman decisiones, aplican criterios y se comportan con otras personas de formas diversas en su día a día. Las empresas no toman decisiones ni hacen, son personas quienes deciden y ejecutan. Y es sobre personas en quienes recae la responsabilidad de alinear a otras personas sobre el propósito que, como colectivo, persiguen, identificar unos valores deseados como base de convivencia y relación con grupos clave para la empresa y establecer un sistema coherente para luego ser coherentes con el sistema.

Suele ser frecuente que ante el desconocimiento de cómo hacer tangible lo intangible muchos directivos de primer nivel renuncien a considerar la cultura corporativa como un elemento diferencial clave, olvidando su responsabilidad en su construcción, o releguen este compromiso a la función de Recursos Humanos, donde tiende a convertirse en una preocupación secundaria para el negocio.

Esta realidad no deja de ser una consecuencia directa de la tendencia a priorizar los elementos más tangibles para la consecución de los objetivos económicos, marginando conceptos más inmateriales que, como compromiso, confianza o cultura corporativa, terminan siendo la palanca definitiva para obtener los resultados, en la medida que las personas son determinantes en su consecución.

Esta desatención conduce a empresas sobregestionadas y sublideradas, donde es regla común el desequilibrio entre competencia (capacidades y resultados que conseguimos) y carácter (cómo los conseguimos), donde la búsqueda y exigencia de resultados en el corto plazo condiciona la obtención de los resultados a medio y largo plazo, robando la gestión protagonismo al liderazgo. Proliferan así empresas incapaces de invertir el tiempo requerido en la creación de una cultura empresarial diferencial y en el despliegue de los procesos de implicación de las personas que no se logran de un día para otro.

"Cometer un error y no corregirlo es otro error", Confucio.

Las empresas deben trabajar en paralelo los conceptos de estrategia, para conseguir resultados (sin margen no hay misión), y su cultura, para definir su carácter y diferenciarse en sus modos de hacer (la cultura se come a la estrategia para desayunar). Abandonar cualquiera de estos 2 ejes es un error que termina pasando factura. El carácter acaba condicionando la competencia.

Cierto es que no facilita la situación el hecho de que el concepto cultura al ser genérico pueda utilizarse para significar una sola característica que se desea destacar (cultura ágil, de la innovación, de la calidad, de servicio o de la diversidad...) o que, por la forma de constituirse, se crea cultura día a día, no sólo desde la consciencia sino desde multiplicidad de fuentes que forjan la identidad de una empresa.

Desde la perspectiva del nivel de implicación directiva y eficacia de despliegue, y con independencia de la dimensión y distribución geográfica de la organización, pueden identificarse 3 formas de aproximación a la cultura de la empresa.

Cultura informal

La cultura de la empresa se va conformando por la aportación de elementos muy heterogéneos que incluyen desde detalles relativos a la configuración de espacios físicos hasta la naturaleza y prácticas del negocio.

Especial relevancia adquiere el comportamiento de los referentes clave, bien sea la propiedad o los primeros niveles directivos, quienes con sus conductas e intervenciones permiten deducir a las personas qué conceptos valoran o priman. Estas aportaciones “espontáneas’, enfrentadas a la consecución de resultados, determinan, en el peor de los casos, un riesgo elevado de focos de toxicidad organizacional y, siempre, la coexistencia de múltiples microculturas, basadas en conceptos heterogéneos, cuando no en conflicto, en el seno de la organización.

En este contexto, los primeros niveles directivos no tienen conciencia de por qué, ni saben cómo, desarrollar una cultura corporativa diferencial. Todo lo que no son cuentas son cuentos.

Cultura cosmética

Los elementos básicos de la cultura de la empresa (misión, visión y valores) se traducen en declaraciones, frases o palabras que se han trabajado en los niveles directivos superiores y que, una vez formuladas, se socializan al resto de la organización a través de un despliegue intenso de comunicación interna y externa, con la pretensión de que su mera difusión genere adhesión y oriente la forma de hacer de sus destinatarios.

El origen de este impulso puede ser diverso. Bien sea por la convicción individual del fundador, miembros de la familia mayoritaria de la propiedad o del CEO, bien sea fruto de voluntad colegiada del Comité de Dirección de formalizar la esencia de lo que se desea que preserve o caracterice a la empresa, este esfuerzo inicial suele quedar diluido por la falta de continuidad en la acción. Si las palabras no se convierten en hechos, las palabras pronto se convierten en historia obsoleta.

La buena voluntad se convierte en olvido cuando, una vez cumplido el rito de la formalización, se sucumbe a las presiones del corto plazo. Los conceptos definidos como base de la cultura y divulgados como “credo organizacional” van quedando relegados a puntuales declaraciones de señalados directivos hasta quedar desligados de las decisiones del día a día, confinados a frases huecas en la web o publicidad corporativa, facilitándose así que la cultura informal vaya ganando el espacio que la falta de aplicación libera.

El contraste entre la filosofía corporativa declarada y el comportamiento real de los principales actores, entre las declaraciones, su incumplimiento y la realidad vivida por quienes integran la empresa, no solo no moviliza sino que genera una intensa frustración y desconfianza frente a quienes deberían ser referencia e impulso de su aplicación. Lo que haces habla tan fuerte que no puedo escuchar lo que dices.

Cultura efectiva

Definidas las bases de la cultura que se desea, el reto consiste en hacer llegar misión y valores a toda la empresa de manera que sean una realidad vivida por todos sus miembros, con independencia del rol o función que asuman. Este objetivo exige un liderazgo de alta efectividad que trabaje la cultura corporativa alineando a las personas y equipos en torno a un propósito común y utilizando unos valores compartidos para orientar las decisiones y comportamientos.

Una vez que sabemos los por qués es fácil trabajar los cómos. La cultura de la empresa requiere traducirse en compromisos estratégicos con sus grupos de interés, soportarse por los sistemas de gestión de personas, buscar la participación colectiva para facilitar la implicación y constituir la base de la estrategia de comunicación.

La cultura organizacional se convierte así en uno de los activos clave de la empresa, apoya el propósito, y alineada con la estrategia y la consideración de sus grupos de interés clave, favorece la obtención de resultados, impactando en la atracción, el compromiso, la retención y la gestión de la marca.

El camino es una prueba de coherencia y disciplina, transparencia y comunicación continuada alimentada por la convicción y el deseo de convertir la propia cultura en un potente elemento diferencial, no replicable por la competencia y reconocido por el mercado. Las organizaciones están perfectamente alineadas para obtener los resultados que obtienen.

Los motivos que suelen impulsar a las empresas a transitar desde los estados de cultura informal o cosmética a una cultura efectiva incluyen alguno de los siguientes factores: 
  • Deseo de querer ser y hacer las cosas de forma diferente, privilegiando activar el compromiso de las personas y reforzar las bases de liderazgo en la organización.
  • Clarificación y normalización, buscando dotarse de un marco de referencia homogéneo, delimitando las reglas colectivas de juego y trabajando la alineación y coherencia de estrategias, conductas y sistemas.
La creación de una cultura efectiva es un proceso artesanal sistematizado, diseñado a medida, por el que se construye y expresa la singularidad de una organización. Si se desea trabajar con coherencia es necesario cuestionarse las bases de partida actuales e ir construyendo un modelo que dé respuesta a estas 10 cuestiones:
  • ¿Está definida, e inspira, la misión propósito de la organización?
  • ¿Está desplegada la misión a los distintos departamentos y roles?
  • ¿Están identificados, equilibrados y clarificados los valores corporativos?
  • ¿Está incorporada la dimensión estratégica y los compromisos que derivan de los valores?
  • ¿Están concretadas las conductas que las personas deben poner en práctica para alinearse con la cultura corporativa?
  • ¿Existe un sistema de reconocimiento de las personas referentes de los valores?
  • ¿Los sistemas de selección, formación, evaluación y retribución se encuentran alineados con los valores corporativos?
  • ¿Está interiorizado cómo los líderes deben desarrollar los compromisos y ejemplarizar los valores?
  • ¿Existe un sistema de medición o indicadores que permiten calibrar el estado de la cultura corporativa y su progreso?
  • ¿Existe una estrategia de comunicación para trasladar los valores al interior de la organización y a los grupos de interés?
La cultura de las grandes empresas está diseñada intencionadamente, es impulsada y ejemplarizada por sus líderes y persigue crear un entorno psicológico, emocional e inspiracional del que las personas quieran formar parte de y no sólo trabajar en ellas. Alcanzar la grandeza es una cuestión de enfoque y determinación.

Augusto Gonzalo Palomo
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viernes, 8 de julio de 2022

¿Eres empresario de una Pyme?, ¡ no caigas en la trampa de la delegación inversa!




Una de las características más habituales del empresario de la pequeña y mediana empresa es mostrarnos a una persona que está continuamente jugando al límite de sus posibilidades. Atendiendo todas las necesidades operativas de la empresa y haciéndose algo de tiempo (cuando puede) para ver hacia dónde se dirige el negocio.

Sus planteamientos habituales a quien quiera escucharlo pasan por no tener tiempo para nada mientras acepta que, todos y todo, dependa de su persona, que no puede tomarse un momento para sí porque el teléfono no para de sonar con consultas y preguntas acerca de qué hacer.

El problema no sería tan crítico si no estuviéramos hablando de la única persona de la empresa que conoce el negocio y los resortes para hacerlo rentable.

El único que puede reinventarlo o desarrollar un producto que satisfaga mejor las necesidades de sus clientes. Quién tiene perfectamente en claro la propuesta de valor de la empresa y además tiene sobre sus espaldas la responsabilidad de capacitar, formar a sus colaboradores administrando la cultura organizacional de la empresa.

Pero el problema realmente grave es que, además, nuestro empresario es proclive a estar rodeado de colaboradores que esperan sus respuestas (y que esperan pasivamente y muchas veces sin nada que hacer)

Pues si eso lo ven o viven a diario no es mucho lo que debo explicarles sobre el fenómeno de la delegación inversa. 

Es el proceso por el cual el empresario no sólo acostumbra a delegar pocas tareas, sino que, además comienza a ocuparse de las tareas o las decisiones que ya ha delegado en sus colaboradores.

Es muy común que ellos vayan a verlo a la oficina o bien lo interrumpan cuando va caminando por la empresa con el argumento de decirle: "Jefe, realmente no encuentro la manera de resolver este tema/situación y estoy seguro que con el conocimiento y experiencia suya ya habrá transitado por algo similar. ¿Cómo puedo hacerlo?” o bien “Necesito que eche una mano con este trabajo porque realmente no lo entiendo”.

Si Ud. cae en la tentación de ayudar, está perdido pues estas son algunas de las muchas fórmulas que suelen emplear sus colaboradores para trasladar sus propias tareas al jefe, descansar de problemas y hacer que éste sea el que no pueda descansar.

Por supuesto que eso no sucede porque sí, el origen hay que encontrarlo en muchos de los pensamientos que caracterizan al empresario frente al proceso de delegación como ser:
  • Tener el convencimiento de que los demás lo necesitan y que no son nada sin él.
  • Ser sensible al halago (“nadie lo hace como Ud., jefe”).
  • Que los colaboradores sepan que Ud. siempre está predispuesto a hacerse cargo.
  • Que los colaboradores tengan temor a sus críticas y por lo tanto se sientan inseguros.
  • Comodidad por parte de los colaboradores y poca predisposición para asumir responsabilidades
¿Por qué la delegación inversa, constituye un problema?
  • El empresario/gerente queda a cargo del tema que debería resolver el colaborador y por supuesto que volverá a dejar de lado las responsabilidades propias de su función de dirección para resolver las que aceptó.
  • El colaborador no solamente se quita de encima la tarea sino que además queda libre de la responsabilidad respecto del resultado de la misma
  • Se da el caso que se invierte la cadena de autoridad, el colaborador comienza a preguntarle a su jefe si ha terminado el trabajo y le explica que otros temas están frenados hasta que reciba la respuesta.
¿Cómo manejarse ante esta situación?

Antes de ofrecer cualquier tipo de ayuda (o de hacerse cargo) tómese un momento para analizar si realmente se justifica que Ud. asuma la responsabilidad.

Es decir, reflexione: ¿Está a su juicio el colaborador capacitado para resolver la situación? ¿Está dentro de sus posibilidades el hacerlo? ¿Por qué no lo hace si esta capacitado?

Si Ud. cae en la tentación de aceptar rápidamente el “encargo” no tenga dudas que de ahí en más Ud. será la mano derecha de su colaborador (¿y esa… no es la idea verdad?).

Si por el contrario, Ud. detectó el juego, devuélvale la pelota y utilice preguntas como: “¿Cómo lo harías? ¿Por qué no preparas algunas opciones de solución y luego las analizas? ¿Has analizado el problema con tus colaboradores, te asesoraste de algún modo antes de verme? Dale una vuelta más, yo estoy convencido de que tienes la capacidad para resolverlo”.

Bajo ningún concepto acepte hacerse cargo del tema ni siquiera para analizarlo y dar una orientación. Si esa fuera la mejor opción, hágalo frente al colaborador, pero limitando su función a hacerlo pensar, utilice preguntas para que él pueda desarrollar alternativas.

Recuerde: Usted no puede delegar y luego olvidarse

Si a pesar de todo le cuesta, ponga mala cara alguna vez y hágale ver al colaborador que está capacitado para resolver el tema por sí mismo y que Ud. también tiene sus propias responsabilidades que cumplir.

Juan Carlos Valda 
jcvalda@grandespymes.com.ar 
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lunes, 4 de julio de 2022

Información y Opiniones de interés para ejercer el Mentoring. Newsletter Julio 2022

 

Información y Opiniones de interés para ejercer el Mentoring.   Newsletter Julio 2022
Si ya estás registrado y no tienes tu Diploma y Acreditación, pídelos aquí.
Amces-Asociación Española de Mentoring info@amces.org
                               pedrorubiodominguez@gmail.com                                     

sábado, 2 de julio de 2022

Es temerario confiar el registro de una marca a quien no puede defenderla.


El Estado no puede defender a un particular el riesgo de confusión de su marca por evitarse así un supuesto abuso de autoridad.

La Administración del Estado no puede ser parte en la defensa de un derecho relativo de marca, por evitarse así un presunto abuso de autoridad, ni por consiguiente denegar el registro de una solicitud de marca que entrañe un riesgo de confusión si la anterior afectada no formula oposición en su defensa. Y si por no haber advertido el riesgo de confusión no se opone, paradójicamente coexisten en el mercado las dos marcas concedidas a pesar de inducir al público a confusión. De ahí que no sea seguro confiar la solicitud de registro de una marca a la Administración del Estado (en España la Oficina Española de Patentes y Marcas, OEPM) que, aunque es quien instruye el expediente administrativo que se inicia con la solicitud, no puede emprender la defensa frente al riesgo de confusión de una marca anterior.

Pero el particular no advierte siempre el riesgo de confusión de su marca por ser ésta una creación imaginativa, única, que no siempre se somete a las normas comparativas de la informática convencional.

En ocasiones el propietario de una marca anterior afectada de riesgo de confusión no lo advierte por ser las marcas creaciones imaginativas, únicas, que no se someten siempre las normas comparativas de la informática convencional y, por ello, no formaliza la necesaria oposición en defensa de ese riesgo de confusión no percibido.

Y es que para disponer en una búsqueda informática de opciones comparativas que despejen toda duda sobre el riesgo de confusión de una marca es aconsejable aplicar un programa informático de vigilancia no convencional, que se adapte a la naturaleza singular de las marcas.

Sólo una vigilancia no convencional puede rastrear con seguridad el riesgo de confusión entre marcas.

La vigilancia específica © de Heda Patentes y Marcas, S.L., en adelante también Heda, soluciona el problema de esa paradójica coexistencia de marcas concedidas a pesar de su riesgo de confusión, confeccionando a medida para cada una de las marcas vigiladas un listado previo que comprende todos los aspectos fonéticos, coyunturales (género, número singular o plural, unión o separación, en parte o en todo), sinonímicos y de traducción a idiomas comerciales que puedan entrañar un riesgo de confusión en la comparación de la marca vigilada con toda solicitud obligadamente publicada de marca. Al ser las marcas creaciones imaginativas este listado requiere de una atención específica y, en ocasiones, de la bienhallada colaboración del propietario de la marca vigilada, quien con toda probabilidad contribuirá a poner su grano de arena en la construcción del listado previo propuesto por Heda.

¿Por qué es obligada la publicación de toda solicitud de marca?

Para permitir a cualquier propietario de marca registrada anterior oponerse en defensa de un presunto riesgo de confusión detectado en la búsqueda informática que compare el derecho anterior frente al posterior de la marca solicitada.

Para analizar a fondo el riesgo de confusión se ha de examinar la marca en su conjunto, aunque el aspecto predominante sea la denominación.

Heda efectúa diariamente un cruce informático entre dicho listado previo elaborado ab initio a medida para cada una de las marcas vigiladas y las solicitudes de registro que obligadamente se publican en los boletines de marcas de la OEPM y de la EUIPO y en la gaceta de marcas internacionales de la WIPO, detectando todas las coincidencias (matchings) que puedan entrañar riesgo de confusión. 

Las coincidencias detectadas son notificadas al propietario de la marca vigilada, que debe decidir si oponerse o no. Para profundizar en el supuesto riesgo de confusión se le hace llegar el logotipo de la marca coincidente, para que compare, además de los mencionados aspectos denominativos, los signos gráficos, colores, grafía de los caracteres y productos o servicios de ambas.

En el caso de no formalizarse oposición, por no haberse percibido el riesgo de confusión en una búsqueda informática convencional, se concederá la solicitud de marca coincidente, coexistiendo ambas concedidas hasta que la más antigua demande de nulidad a la más moderna antes de que transcurran 5 años, plazo máximo considerado de consentimiento, con los inconvenientes de tiempo y tramitación que ello conlleva, y con la inútil inversión en publicidad de la marca nula por no haberse advertido a tiempo el riesgo de confusión.

Sólo la vigilancia específica © puede asumir su responsabilidad por contrato y por ende poder asegurar
el riesgo de confusión ante una compañía de seguros.

Heda contrata con el propietario de la marca vigilada el compromiso de velar por su distintividad única, no confundible, comparando el listado previo confeccionado a medida, consensuado, y condicionando el éxito de la comparación a los resultados obtenidos por su cruce informático debidamente desarrollado. En cambio, con la vigilancia convencional no es posible asegurar al 100% el éxito de la búsqueda informática ni, consecuentemente, responsabilizarse de su buen fin, ya que dicha vigilancia convencional se encuentra expuesta a lagunas sobre todo en lo conceptual, debidas al carácter imaginativo de las marcas. De ahí que hasta ahora haya sido difícil asegurar el riesgo de confusión de una marca en una compañía de seguros.

Los derechos de autor del programa de vigilancia específica © de marcas de Heda están protegidos en
propiedad intelectual no sólo por su registro originario, sino también por su desarrollo en publicaciones posteriores. 

Heda explota en exclusiva este programa de vigilancia específica de marcas © protegido por derechos de autor formalmente inscritos (Copyright 2020) y por el desarrollo de publicaciones posteriores (Copyright 2020-2022). Si desea conocerlo mejor visite nuestra web www.brandwatching.es 

Se puede obtener una simulación de la vigilancia específica © de una marca antes de contratarla. 

Para obtener una simulación o demo de la vigilancia específica © de su marca puede usted indicarnos sin compromiso su marca a vigilar a nuestro correo electrónico aherrera@hedapatentes.com y recibirá dicha simulación (demo) en breve sin coste alguno y confidencialmente por correo electrónico de vuelta.

El precio del abono a la vigilancia específica © es de tan sólo 24 euros anuales.

El precio del servicio de vigilancia específica © de Heda es de un único pago de 120 euros para la confección del listado previo y 24 euros anuales a partir del segundo año. Para suscribirse al servicio debe rellenar la hoja de encargo que le remitiremos por correo electrónico o bien puede descargarla usted mismo desde la sección SIMULACIÓN de nuestra web www.brandwatching.es

Las marcas específicamente vigiladas se publican en nuestra web como marcas seguras y con acceso a la web de cada marca.

Si usted se abona a la vigilancia específica © de Heda podrá insertar su marca sin coste adicional alguno en la sección de MARCAS VIGILADAS de nuestra web www.brandwatching.es junto con sus productos o servicios y enlace de acceso a la web de la marca vigilada. Heda pretende con ello crear una amplia base de datos que sirva para localizar marcas seguras, exentas de riesgo de confusión y con acceso a los productos o servicios que ofrecen, que puedan buscarse bien por orden alfabético de las marcas o por el de sus productos o servicios.

ALVARO HERRERA
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ANÁLISIS DEL VALOR (ADV)


Como ampliación a nuestro comentario anterior, en un contexto profundamente cambiante las empresas, en constante evolución, el objetivo principal de este trabajo preparatorio es determinar la relación entre prestación del servicio y el coste.

Tenemos que cuantificar económicamente las magnitudes que intervienen en la prestación servicio, tanto materiales y otras de tipo cualitativo o humano. El servicio que presta una empresa tiene más valor, no por costar más, sino por asegurar un perfil mínimo de eficacia.

La mejora del valor podrá producirse si aumentamos en mayor proporción las prestaciones.

Siendo “el valor” una magnitud cuantificable, cuya determinación será el objetivo de este trabajo preparatorio, exigirá:
  • Obtener y utilizar informaciones pertinentes sobre el objetivo, sobre otros objetivos similares sobre los método a emplear, etc.
  • Concentrarse en los puntos esenciales y/o selección de otros puntos colaterales.
  • Aplicar métodos de análisis de problemas y de creatividad para buscar alternativas.
El empresario busca una solución a un problema o problemas, es decir: conseguir algo funcional para sus fines. La decisión sobre la definición definitiva, sobre la configuración servicio analizado, se tomará con respecto a las preferencias de los interesados por distintas dimensiones funcionales que debe cumplir el Plan Corporativo.

OBJETIVO DEL EMPLEO DEL ADV

Estos trabajos proporcionan a las empresas, las siguientes ventajas:
  • Mejora de la utilidad de todos sus recursos, tanto humanos como materiales.
  • Mejora de la calidad.
  • Incremento de la productividad.
  • Mejora de la rentabilidad.
  • Mejora de la calidad de vida en el trabajo.
  • Propicia la innovación.

COSTE Y VALOR DE LOS CLIENTES
 
Los objetivos del nuevo diseño comercial dentro del ADV, será la segmentación de los clientes potenciales, por el valor que ellos le dan al servicio y los tipos de servicios que esperan recibir, será la base del coste de la prestación. 

El coste del servicio se verá afectado por lo perspicaces que sean los clientes y por su capacidad y deseo de cooperar para producir el servicio. Por eso, dividir a los clientes por su capacidad de cooperar podrá transformar sus ideas sobre el coste del servicio, será una tarea muy difícil para los gestores. 

Clasificar a los clientes según su valor - asignándoles distintos niveles - será esencial para la futura organización, ya que ésta se enfrenta actualmente a grandes cambios en la demanda y debe ajustar su capacidad rápidamente para hacer frente a estas variaciones. 

PLAN DE ACTUACIÓN CORPORATIVA 

De todo lo anteriormente expuesto, el Plan abarcaría:
  • Diseño de un plan de acción estratégico para la empresa.
  • Optimización de la organización actual.
  • Mejora de los rendimientos a todos los niveles.
  • Formación de los responsables.
  • Seguimiento de cerca de los proyectos de racionalización implantados. 
No es normal que la responsabilidad de trazar el plan corporativo recaiga sobre una sola persona. Lo lógico y coherente es que la tarea exija una colaboración interprofesional que solo se consigue con el trabajo en equipo. Por ello, su eficacia reside en la consecución de un equilibrio de cualidades dentro de ese equipo. Idealmente un equipo de estas características, debe estar integrado por: 
 
El visionario: persona con grandes ideas que las expresa y desarrolla a partir de su mente bien estructurada. Descubre las tendencias y no teme vaticinar e imaginar un mundo distinto al que habitamos. Las nuevas tendencias influirán en factores importantes de nuestras vidas: 
  • Decisiones en las carreras profesionales.
  • Viajes, negocios, elección de inversiones.
  • Lugar de residencia y educación de nuestros hijos, etc. 
Esta persona aprovecha al máximo la información que los medios de comunicación ponen a su disposición para valorar y exponer sus ideas, basándose en las “mega tendencias” del nuevo milenio. 
 
El pragmático: persona que aprovecha las oportunidades reales de los acontecimientos que se producen de forma aislada, dentro de un contexto social, político, cultural y económico, pero que es lo bastante constructivo como para no atacar los fallos actuales de la capacidad de la organización. 

El analista de recursos: persona que realiza un diagnóstico de calidad del plan estratégico de la empresa, agrupa las piezas necesarias y redacta un informe por escrito de los objetivos que se pueden y deben de alcanzar. 
 
El analista de sistemas: persona que trata de traducir las ideas y sugerencias de los miembros del equipo a opciones de futuro, fijando los objetivos y sintetizando sus ideas y previsiones.  

Una vez formado el equipo de trabajo, es necesario marcar los principios o intenciones que sirvan de pauta y aseguren que el tiempo a desarrollar en la planificación estratégica de la empresa, es aprovechado correctamente. 

Mencionamos a continuación algunos de ellos:
  • Conseguir un equilibrio entre brevedad y claridad en la exposición del Plan Estratégico. 
  • Tener en cuenta que ninguna situación tiene un solo nivel de respuestas. Hay que elegir entre las distintas alternativas la correcta y luego aplicarla. 
  • Deberemos justificar plenamente las razones para la elección de una estrategia particular entre las  distintas alternativas propuestas. 
  • Todo planteamiento sobre la estrategia a implementar debe estar bien sustentada por la lógica. Las intuiciones, las hipótesis, las teorías, deberemos descartarlas por inútiles. 
La puesta en marcha de un plan corporativo afectará de forma positiva el futuro de la empresa, si conseguimos que sea eficaz. Cuanto mayor sea el grado de participación del personal de la empresa, mayor será la garantía de conseguir los cambios. 

Pero un plan corporativo exige un compromiso a todos los niveles de la organización, y debe ser respaldado con los recursos necesarios para llevarlo a cabo. Muchas empresas que han decidido poner en marcha el plan y posteriormente no han recibido ayuda decidida para su gestión, se han visto abocados al fracaso.  

RESUMEN

1. La aportación de nuevos recursos debe ir acompañada con la  selección de personas cualificadas para llevar a cabo el plan corporativo y hacerlas responsables del logro de sus objetivos. 
2. Exigir fechas para alcanzar los resultados, es esencial.  Pero las fechas para conseguir los objetivos estratégicos deben calibrarse en función de las capacidades reales y efectivas de la empresa. 
3. La planificación corporativa únicamente es útil hasta el punto en que se ponen en práctica con éxito los elementos de la organización, y que han de estar presentes. 
4. Correctos canales de comunicación, recursos adecuados y acceso a la información, estructura de personal adecuado y buenas relaciones entre el personal y alto nivel de motivación en el proceso de planificación, son los puntos que siempre deberemos recordar en nuestra gestión. 

Pedro Rubio Dominguez
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